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¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas permiten determinar qué lado del corazón no funciona adecuadamente.

Si el lado izquierdo del corazón no funciona bien (insuficiencia cardíaca izquierda), se acumulan sangre y mucosidades en los pulmones. El paciente pierde fácilmente el aliento, se siente muy cansado y tiene tos (especialmente de noche). En algunos casos, los pacientes expulsan un esputo sanguinolento al toser.

Si el lado derecho del corazón no funciona bien (insuficiencia cardíaca derecha), se acumula líquido en las venas porque la sangre circula más lentamente. Los pies, las piernas y los tobillos comienzan a hincharse. Esta hinchazón se denomina «edema». A veces el edema puede extenderse a los pulmones, el hígado y el estómago. Debido a la acumulación de líquido, el paciente tiene la necesidad de orinar con mayor frecuencia en la noche.

La acumulación de líquido además afecta a los riñones, reduciendo su capacidad para eliminar sal (sodio) y agua, lo cual puede dar lugar a una insuficiencia renal. Cuando se trata la ICC, los riñones generalmente vuelven a funcionar normalmente.

A medida que la insuficiencia cardíaca empeora, el corazón se debilita y comienzan a manifestarse los síntomas. Además de los que se mencionan más arriba, la ICC puede presentar los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar o permanecer acostado (ortopnea), porque se pierde fácilmente el aliento.
  • Cansancio, debilidad e incapacidad para hacer ejercicio o realizar actividades físicas.
  • Aumento de peso debido al exceso de líquido.
  • Dolor en el pecho.
  • Falta de apetito o indigestión.
  • Venas hinchadas en el cuello.
  • Piel fría y húmeda.
  • Pulso rápido o irregular.
  • Agitación, confusión, falta de concentración y problemas de la memoria.