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Fundamentos del Tratamiento

Medicación

Hoy en día se conocen medicamentos que permiten aliviar la mayor parte de los síntomas de la enfermedad de Parkinson, aunque no eliminan la causa de ésta; son los siguientes:

Amantadina
Es un fármaco efectivo frente a todos los síntomas, aunque su beneficio suele ser temporal.

Anticolinérgicos
Alivian el temblor y la rigidez.
Reducen el exceso de producción de saliva.
Sus efectos secundarios más frecuentes son sequedad de boca, estreñimiento y visión borrosa. También se puede producir una pérdida de memoria.

Selegilina
Discretamente efectiva sobre los síntomas.
Se le atribuye un papel neuroprotector.

Agonistas dopaminérgicos
Los agonistas dopaminérgicos son una opción de tratamiento único inicial en pacientes jóvenes. Su beneficio es similar al de la levodopa. Sus efectos secundarios consisten en una disminución de la tensión arterial, náuseas, vómitos, estreñimiento y trastornos psíquicos (alucinaciones y confusiones).
Los agonistas utilizables son la bromocriptina, la pergolida, la apomorfina, la lisurida, la cabergolina, el ropinirole y el pramipexole, algunos de los cuales todavía no están disponibles para la práctica diaria en nuestro país.

Levodopa
Sigue siendo el medicamento efectivo más utilizado para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. La levodopa es precursora de la dopamina y corrige el déficit de esta sustancia en el cerebro de las personas enfermas de Parkinson.
Mejora todos los síntomas de la enfermedad, pero es menos eficaz para controlar el temblor y las alteracionnes de la postura.

Características
Se comienza a notar una respuesta positiva al cabo de 3-5 días de haber sido administrada.
El efecto máximo se obtiene al cabo de dos o tres meses de medicación continuada.
Con el tiempo, algunos pacientes que toman este medicamento pueden experimentar una regresión de la mejora obtenida al principio del tratamiento. Por una parte, aparecen las denominadas fases ON-OFF, que son variaciones del estado del paciente durante el día.
    Fases ON: la persona enferma no presenta síntomas.
    Fases OFF: los síntomas reaparecen.
Por otra parte, se manifiestan las denominadas discinesias, que son movimientos involuntarios y gestos exagerados, que suelen tener relación con la administración de medicamentos.
La combinación de levodopa y agonistas dopaminérgicos permite reducir la incidencia de los efectos secundarios de la levodopa y complementa la acción de esta sustancia.

Inhibidores de la COMT
El tolcapone es uno de los inhibidores de la COMT (catechol-o-metil transferasa), enzima que degrada la levodopa antes de que llegue al cerebro. Este fármaco se administra conjuntamente con la levodopa. Por una parte, refuerza y mejora la eficacia de ésta porque mantiene más tiempo su disponibilidad en el cerebro, y por otra suaviza los efectos indeseables de la levodopa.
Su función es, entre otras, incrementar los períodos ON y disminuir los períodos OFF en pacientes fluctuantes, y mejorar las actividades cotidianas de los pacientes estables. Además, permite reducir la cantidad y el número de dosis de levodopa diarias.

Cirugía

Las intervenciones quirúrgicas sólo están indicadas en algunos casos muy determinados, después de una selección cuidadosa que realizará el neurólogo de referencia.
Se está avanzando bastante en las técnicas siguientes:

  • Talamotomía: Para tratar esencialmente el temblor.
  • Palidotomía: Para tratar los síntomas parkinsonianos y uno de los efectos indeseables asociados al tratamiento de la enfermedad de Parkinson (discinesias).
  • Subtalamotomía: Para tratar los síntomas parkinsonianos (técnica actualmente en desarrollo).
  • Estimulación cerebral profunda: Estimulación talámica, palidal o subtalámica mediante la implantación de un electrodo; de efectos similares a las anteriores, pero que no implica lesión cerebral.
  • Injertos cerebrales: De células de glándula suprarrenal (actualmente prácticamente en desuso) o de células de sustancia negra de embriones humanos (en fase de desarrollo).
  • El elemento clave para el éxito de estas intervenciones es la selección de las personas candidatas.

Rehabilitación

El objetivo fundamental de la rehabilitación es la recuperación de la función deficitaria, así como el adiestramiento para desarrollar estrategias que ayuden al paciente a llevar una vida activa e independiente.

Fisioterapia

La rehabilitación física es esencial para que las personas afectadas por la enfermedad de Parkinson mantengan su autonomía. Los ejercicios más indicados son aquéllos que mejoran el equilibrio, los que trabajan la coordinación de movimientos y los ejercicios respiratorios.
Lo más recomendable es diseñar un programa adecuado a la situación de cada paciente. Es conveniente que las personas que han estado inactivas durante una temporada larga hagan los ejercicios de un modo progresivo.

Terapia ocupacional

La terapia ocupacional trata de conseguir que el paciente tenga la máxima independencia funcional en el desarrollo de las actividades de la vida diaria. Tener independencia permite una mejor adaptación e integración social.

Fonoaudiología

La práctica periódica de ejercicios fonoaudiológicos contribuye a conseguir una mayor inteligibilidad del habla, mejora la calidad de la dicción y la caligrafía.
Todo esto facilita la adaptación de la persona enferma al medio y, por lo tanto, mejora su calidad de vida.

Atención psicológica

El colectivo formado por pacientes con enfermedad de Parkinson y sus familiares a menudo se ve afectado por trastornos psicológicos como, por ejemplo, estados de depresión o ansiedad. También presenta con frecuencia dificultades para adaptarse a la enfermedad. La atención psicológica es fundamental para prevenir estos trastornos y para evitar el aislamiento social a que pueden dar lugar