La respiración
La respiración es uno de los procesos fisiológicos fundamentales para la vida. Así múltiples funciones corporales se encuentran encadenadas a la respiración. En los estados emocionales de miedo algunos de los síntomas clásicos están relacionados a ésta. De hecho, al momento de jugar con el tiempo de retención del aire, la velocidad de inspiración/espiración, acoplamiento de movimientos corporales favorecen al acondicionamiento de diversas áreas como el tallo cerebral para acondicionar al cuerpo a periodos de falta de oxígeno o incremento en los niveles de CO2 responsables de la experiencia de ahogo. De igual manera, este tipo de ejercicios nos permiten aprender a controlar voluntariamente el ritmo lo cual ayuda para recibir el aporte de oxígeno.
El procedimiento consiste en:
- Realizar inspiraciones profundas alojando el aire en los pulmones y el estómago.
- A la par podemos combinar mantras o frase de auto-confianza mientras se está inspirando.
- Se sugiere que estas frases se utilicen hasta llevar al menos 10 sesiones previas con el control de la respiración en diversas situaciones.
- Podemos generar un condicionamiento pues al momento de percibir la tensión se puede iniciar una serie de ejercicios respiratorios y combinarlo con la mentalización de la palabra elegida par relajación.
- Coloque ambas manos sobre el vientre.
- Inspire de modo que el aire mueva el vientre y sus manos.
- Dirija todo el aire hacia el abdomen de modo que sus manos se desplacen sin que le produzca dolor. Cada respiración es profunda y con el ritmo personal que usted imponga.
- Espire con un suspiro e imagine que la tensión se va con él.