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La respiración

La respiración es uno de los procesos fisiológicos fundamentales para la vida. Así múltiples funciones corporales se encuentran encadenadas a la respiración. En los estados emocionales de miedo algunos de los síntomas clásicos están relacionados a ésta. De hecho, al momento de jugar con el tiempo de retención del aire, la velocidad de inspiración/espiración, acoplamiento de movimientos corporales favorecen al acondicionamiento de diversas áreas como el tallo cerebral para acondicionar al cuerpo a periodos de falta de oxígeno o incremento en los niveles de CO2 responsables de la experiencia de ahogo. De igual manera, este tipo de ejercicios nos permiten aprender a controlar voluntariamente el ritmo lo cual ayuda para recibir el aporte de oxígeno.

El procedimiento consiste en:

  1. Realizar inspiraciones profundas alojando el aire en los pulmones y el estómago. 
  2. A la par podemos combinar mantras o frase de auto-confianza mientras se está inspirando.
  3. Se sugiere que estas frases se utilicen hasta llevar al menos 10 sesiones previas con el control de la respiración en diversas situaciones.
  4. Podemos generar un condicionamiento pues al momento de percibir la tensión se puede iniciar una serie de ejercicios respiratorios y combinarlo con la mentalización de la palabra elegida par relajación.
  5. Coloque ambas manos sobre el vientre. 
  6. Inspire de modo que el aire mueva el vientre y sus manos. 
  7. Dirija todo el aire hacia el abdomen de modo que sus manos se desplacen sin que le produzca dolor. Cada respiración es profunda y con el ritmo personal que usted imponga. 
  8. Espire con un suspiro e imagine que la tensión se va con él.